La fotografía

Si alguien me hubiese preguntado hace un tiempo atrás sobre dedicarme a la fotografía en sí, montar mi propio estudio. Estar luchando día tras día por que me vean esos futuros clientes. Crear, inventar, diseñar y mostrar todo lo mejor para cada campaña. Con a veces buenos resultados y otras nefastos. A veces me planteo ponerme en volver atrás y pensar

¿Si alguien me hubiese dicho que la fotografía era así?.

De difícil, dura, inestable.

A la vez de hermosa, cuidadosa, cariñosa.

No sabía si hubiese dado el paso de montarme mi negocio de fotografía.

Si piensas en dedicarte a la fotografía solo quiero que me leas, y si eres la persona que contratas también. Por que ambas partes tienen la repercusión al a hora de una fotografía. Nosotros dependeremos de los clientes, esos que confían en nuestro trabajo para cualquier recuerdo. Siempre digo que mis clientes, la mayoría y puedo decir que el 99 % son muy buenos clientes. Nos amoldamos juntos y creamos un recuerdo juntos. Están contentos con el trabajo, le gusta el estilo, te pagan la sesión por que valoran tu trabajo.

Pero es cierto, que existe una parte que viene de rebote, que jamás quiso ser mi cliente. Este año en  comuniones he tenido dos casos. Personas que contratan contigo y al final no saben si quieren contigo o no. Personas que escuchan de otras hablar muy bien de ti y quieren que formes parte de su hogar. O aquellas que simplemente piensan que por que te conocen, tienes la obligación de hacerles un hueco. Recuerdo cuando cedía, al final me veía con una persona que me traía problemas. Por que ni ella estaba jamás contenta con mi trabajo, por que no me eligió por que quisiera que se lo hiciera yo. Me eligió por que quería unas fotos y nada más encontró a alguien más barato que yo, se marcharon.  Sin más, sin darse cuenta que tienen un hueco que otra persona con muchas ganas de que tú le hicieras las fotografías, se quedo sin él. Sin pensar nada más, que su opción de decidir que quería hacer.

Las plazas de mis sesiones, son limitadas.

Por eso siempre deben contratarse con reserva y este año he devuelto en casos ajenos a mi el dinero a una mamá que no estaba contenta con el tiempo externo. Pero tengo que decir que a partir de los próximos años, no voy a hacerlo. Una mamá que jamás fue clienta mía. 

Recuerdo una clienta mía que me dijo ” ahora que eres dueña de tu propia empresa a que ves cosas que no veías antes”, tiene razón. Veo aquellas cosas como la puntualidad, el depender de un cliente que tienes que ganarte por tus esfuerzos, el no tener un sueldo a final de mes, que te ataquen sin más como si te conocieran de toda la vida, que veneren tu trabajo al igual que lo tiren por los suelos.

A veces no entendemos que no somos como mediamark, carrefour, como esos centros comerciales. Somos personas que invierten el dinero de sus hogares, el tiempo y posponen muchas cosas que pueden perjudicar el futuro de sus vidas. Por ejemplo, cuando es el mejor momento de tener una familia. Para mantener un negocio, que cada día está más devastado por el intrusismo. Por que hoy en día los que estamos con locales, negocios fijos y queremos tenerlo todo al día. Somos tontos, por que si das una patada salen 50 mil que te hacen una foto con aquella cámara buena que se compraron. Si piensas dedicarte a la fotografía, debes pensar, en esta parte. Nadie te cuenta de ella, siempre lo bonita que es, y lo es. Pero cuesta mucho trabajo poder mantenerse con ella.

Imaginaros, que viven día a día. Sois mamás, amas del hogar y todos los días tenéis a vuestra suegra diciéndolo ” Que mal le haces de comer a mi hijo, que malamente has limpiado la casa, no limpias, si es que mi hijo tendría que irse con su anterior novia por que era más curiosa, o con aquella que me gusta para él, valla mala madre que eres, que malamente estas criando a tus hijos, que mal los educas, el niño come mejor en el comedor que en tu casa, por que ni para cocinera sabes hacerle la comida.

Pongo este ejemplo, por que todas las madres, son madres. Son amas de casas, son dueñas de sus hogares.

La fotografía no es todo un camino de rosas.

Recuerdo el día que estudié en Valencia, mis profesores lo primero que me dijeron ” os vais a dedicar a la peor profesión del mundo, la más rastrera”.  Pensaba, anda ya como puede ser eso. Si es tan bonita, sus luces, sus sombras, sus colores, sus formas. Pues tengo que decirte que tenían razón.

Al ser una rama artística es muy difícil no competir con alguien. Aunque tú no quieras competir, siempre hay alguien que tira tu trabajo por suelo. Nuestros negocios penden siempre de una cuerda floja donde se balancean. A veces para mejor y otras para peor.

La fotografía como rama del arte, es muy complicado mantenerse. Por que todo dependerá de la cultura creada de la fotografía que cada hogar le haya dado. Es decir, el valor en sí mismo.

¿La fotografía en la era que estamos compensa?

Depende de como sea y donde sea. Yo por ejemplo me monte mi estudio en Los Palacios y Villafranca por que amo mi pueblo, me encanta su gente, adoro esa cercanía. Tanto así, que me he comprado mi nuevo local en Los Palacios y Villafranca. Sé que mi rama de la fotografía tendría mucha más facilidad de mantenerme en la capital.

Mi mismo hermano me dijo ” eres tonta, tendrías que comprarte algo o alquilar en Sevilla. Aquí no conocen tanto tu sector de  fotografía en el que te has especializado. No hay información de las cosas que tienes que tener en cuenta o no para este tipo de fotografías. Y ahora inviertes lo poco que tienes. Sin casa, el único dinero que tenías para poder meterte en una futura casa, lo inviertes en tu local. Y Si te va mal, ¿Dónde vas a vivir?”.

Sevilla es cierto, que tendría muchos más clientes. Hay más niños, menos intrusismo. La fotografía es más considerada como un arte. Estas acostumbrado a ver museos desde muy pequeños y darle mucho más valor a esta rama. Me imagino a mi padre, trabajador del campo toda la vida diciendo a mi madre que me lleve a alguien que tenga un contraste, o sea artístico. A mi padre, que no entendía del sector. Sé que mi cliente se basa muchas veces en las 3 B. Bonito, bueno y barato. Pero no me importa, mientras me vean en mi pueblo, seguiré aquí. Luchando por mi negocio. Por que algo que tengo claro es que quiero quedarme aquí. Nací aquí y quiero vivir aquí. Mientras, traeré gente de fuera y seguiré con mi clientela de mi pueblo.

La fotografía siempre será eterna

Mi local, mi nuevo local. Ese que voy a construir con esfuerzo y dedicación. Visible y bienvenido toda aquella persona que quiera que forme parte de ella. En los que pasar los “ratitos” es maravilloso para nuestros corazones. Mis niños, ya no digo clientes, por que no lo son. Esos niños que he visto crecer y están ahí. No quiero que sean clientes, no quiero que me vengan a visitar para una fotografía.

Esos ” Ratitos buenos ” donde verlos crecer es nuestro mayor tesoro. Espero que esta nueva etapa nos sirva para aprender como hice hasta ahora. Nos sirva para seguir luchando y seguir montando esta montaña que empezó hace 4 años.

Ojalá mi mayor rango de clientes fueran de mi localidad, por que es lo que quiero. Pero es cierto que la mayoría vienen de otras localidades, es imposible que nazcan tantos bebés en mi pueblo como para tener uno diario.

No es que yo quiera llevarme todo el trabajo para mi, por que no lo quiero, sería imposible. Pero es cierto que es imposible mantener un negocio pagando tantas cosas como tenemos que pagar, si lo tenemos legal y competir con los precios de los vecinos, primos, amigos que están circulando por la calle. A veces no somos conscientes de que todos los ” Médicos, colegios, comedores, pensiones” salen de todos los negocios que estamos luchando día a día por mantenernos.

En este sector sentirse atacado es sencillo, yo misma me sentí varias veces. Por que todos hemos estado en algún momento arriba, el cliente le dio por nosotros. Y nos subió a un pedestal. Pero al año siguiente llega alguien nuevo y nosotros nos quedamos en segundo lugar. Es bueno para mantenernos los pies en el suelo.

En la fotografía siempre hay opciones de todo.

Vais a tener precios tirado por los suelos, es imposible ofrecer lo mismo cuando pagamos diferente.

Recuerdo una vez que me dijeron: ¡¡Anda que tú no quieres ganar nada!!

Si por tanto me lo hacen.

No todos podemos cobrar lo mismo. Por que no todos pagamos los mismos gastos entonces, no ganamos lo mismo.

Algunos pagan alquiler, otros tienen sus locales pagados. Unos pagan impuestos, otros tienen trabajo y lo cogen como un extra. Unos álbumes pueden variar 100 euros entre unos y otros. Las horas de trabajos entre cada reportaje.

Siempre os digo a todos los que vienen a mi estudio que nadie está casado conmigo, que vienen a mi, os recibo con los brazos abiertos. Pero que desean iros a otro estudio, no voy a poneros malas caras, dejaros de hablar, ni nada por el estilo. Todos tenemos el mismo derecho a trabajar y a mantenernos.

Es cierto que me molesta un poco, el intrusismo, por que hay negocios buenos que tienen que cerrar por que alguien que tiene un trabajo fijo decidió sacase un sobresueldo con ese extra.

Lo que siempre digo a mis clientes, ” Un negocio siempre os va a responder ante cualquier problema que podáis tener. Siempre va a estar ahí, intentando solucionarlo. Por que llevan muchos años creando los pilares con esfuerzo y dedicación. No pueden dejarlos caer por un simple fallo”. Por eso siempre buscar un negocio que os responda.

Si vas a montarte un negocio en la fotografía, es mejor que conozca estas partes que nadie te contará. Y si eres aquel vecino que trabaja sin más, ten en cuenta que tenemos muchos negocios que se mantienen de esto. Respeta a tus compañeros y a esas personas que están luchando día tras día por esta profesión.

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